Tomar una ducha fría podría reducir el dolor muscular relacionado con el ejercicio, indica un nuevo estudio de la Universidad de Ulser en Irlanda del Norte. El uso de baños fríos es cada vez más popular entre los atletas profesionales y aficionados como forma de reducir la inflamación muscular que puede puede llevar a rigidez, hinchazón y dolor durante uno o más días después de una sesión de ejercicio.